A por el periodista “pirata”

Hoy la Policía ha detenido en su domicilio al fotógrafo freelance Raúl Capín, colaborador de Diario Independiente Digital y Mundo Obrero que ha dado cobertura a las últimas manifestaciones de Madrid y a los escraches más sonados. A Capín, acusado de desacato a la autoridad y desórdenes públicos, le han detenido por hacerle fotos a ese hilo caliente y tenso que separa al pueblo de la UIP, mensajera a palos del poder.

A su arresto ha contribuido también la “cobertura” que los periodistas corporativos (que no corporativistas, ya que en este caso el adjetivo se refiere a las corporaciones mediáticas que tienen detrás) han dado al fenómeno de lo que ellos han denominado como “fotógrafos radicales infiltrados”. Y es que algunos periodistas se creen que, por trabajar en un medio de comunicación del establishment, tienen algún tipo de categoría especial o licencia administrativa que les diferencia de otros profesionales (o no necesariamente profesionales) de medios alternativos. Los mass media, controlados por los mismos que manejan los hilos del poder político, confieren a sus ejércitos (cada vez más diezmados y por ello sumisos) de informadores una suerte de patente de corso que, consciente o inconscientemente, les hace creer que son mejores deontológicamente.

Estos periodistas, espoleados por la mano que les mece la cuna, tienen la desfachatez de tildar de “piratas” a los reporteros que, por la naturaleza de sus informaciones o de los medios en los que trabajan, no consiguen las acreditaciones de prensa homologadas por el régimen. Realmente, lo único que diferencia a unos periodistas de otros es que los que laboran en medios corporativos recurren casi siempre solo a fuentes oficiales, ofreciendo cada vez la dubitable verdad oficial; mientras que los informadores alternativos orillan la versión oficial para sumergirse en la realidad de esa lucha de clases que aún algunos dicen que no existe.

Desde el poder tildarán de hecho aislado la agresión a la libertad de prensa que supone la detención de Capín, pero la evidencia de su forma de pensar proyecta una sombra bastante tenebrosa. Tan tenebrosa como la “coincidencia” en el voto del PP europeo y los ultras de Le Pen, cuando el Parlamento de la UE se disponía a aprobar una resolución para que los gobiernos adopten medidas que garanticen la libertad de acción de los periodistas. Los eurodiputados del PP español, junto a los fachas franceses, votaron en contra de la propuesta alegando que apoyar la libertad de prensa “suena muy bonito”, pero que ellos son partidarios de “la autorregulación de los medios” y concluyendo que “cada país ya tiene los órganos adecuados”.

Cuando el PP habla de autorregulación el prefijo auto se refiere a él mismo, al PP y su mayoría absoluta. Y cuando dice que cada país ya tiene los órganos adecuados, en el caso de España se refieren a la Policía; la misma Policía que amenazaba a los periodistas que grabaron las cargas de Atocha del 25S y la misma Policía que hoy a ido a detener a Capín por el único motivo de atacarles con el disparador de su cámara.

#RaúlLibertad

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Dos casos reales de adoctrinamiento a estudiantes

A raíz de la campaña macarthista lanzada por las NNGG del Partido Popular de Castellón, en la que llaman a denunciar anónimamente a los profesores que en su labor docente adoctrinen a los estudiantes (ya sean púberes, prepúberes o tardoadolescentes), me vienen a la memoria dos casos de este tipo ideológicamente opuestos vividos en primera persona en distintas etapas de mis años escolares.

Antes de nada, matizar que el verdadero trasunto de la campaña #quenotelíen de las NNGG de Castellón, a mi entender, no es que se opongan a la divulgación de los argumentos de la izquierda en los centros de estudios con el fin de crear una juventud no contaminada por ideas políticas. La auténtica intención de fondo es extender su modus operandi de despolitizar espacios con ese rollo pseudoaséptico de democracia, respeto y libertades y así eliminar obstáculos ideológicos para aprovechar esos espacios vacíos con el objetivo de filtrar en ellos su doctrina neoliberal individualista que prima la competencia sobre la solidaridad.

Y paso a relatar mi experiencia. La primera situación de supuesto adoctrinamiento tuvo lugar cuando yo estaba en 4º de ESO. Como puntualización he de decir que yo hice la secundaria en un colegio concertado que me pillaba justo enfrente de mi casa. Éste colegio no era religioso o gestionado por religiosos, una familia era propietaria de las instalaciones y la escolarización la pagaban las subvenciones, por lo que mis padres sólo abonaban 6 euros al mes para mantenimiento durante la secundaria y nada en absoluto en primaria.

Pues bien, estando yo en 4º de ESO, mi profesora de religión, historia, ética y lenguaje (multidocencia chachi), una mujer muy cándida y religiosa, y un compañero de clase miembro del Camino Neocatecumenal (los Kikos) intentaron convencerme de la existencia del Dios católico EN HORARIO LECTIVO. Para intentar persuadirme, mi compañero empleaba los dogmas que le eran transmitidos en las interminables eucaristías y liturgias oscurantistas propias de su credo, pero la profesora usaba argumentos que mezclaban un teocentrismo muy raro con antropocentrismo metafísico articulado en base a afirmaciones como que “los animales no tienen alma” y que sólo a humanidad puede acceder al reino de los cielos.

En este caso particular que me ocurrió se podrá pensar que, dado que era un colegio concertado, no es tan flagrante este adoctrinamiento ejercido por la maestra. Pero bueno, teniendo en cuenta que el centro no es religioso y que esta profesora estaba cobrando dinero público mientras me intentaba convencer de que Dios es un colosal hombre sabio con barba que creó al hombre y que para poblar el cielo sólo lo quiere a él y no a los perritos, el juicio al respecto es sencillo.

El segundo caso de presunto adoctrinamiento que he vivido personalmente se produjo en bachillerato, el cual cursé en un instituto 100% público. Mi a la sazón profesor de Lenguaje y Literatura decía ser “comunista internacionalista”, y por ello abominaba de nacionalismos catalanistas y patrioterismos rancios. Este profesor intentaba transmitir en cada clase su filosofía política y vital, hasta el punto de que en un gran número de sesiones aparcaba la asignatura para ofrecer a los discentes auténticos discursos y disertaciones político-erótico-filosóficas.

A estas alturas, he de mencionar que mi compañero catecúmeno de 4º de ESO se sentaba en el pupitre contiguo al mío en un gran número de clases de este histriónico profesor comunista y adoctrinador, que entre otras cosas nos contaba sus incursiones en lupanares y demás peculiar materia lectiva. A estas alturas también he de decir que este compañero mío sigue perteneciendo al Catecumenado con más fervor religioso que nunca, mientras que yo sigo sin creer en el Dios católico que guía su vida y de cuya existencia intentó convencerme junto a la profesora de 4 º de ESO.

Yo dejé de creer en la divinidad en 3º de secundaria tras la muerte de mi abuelo, nadie me convenció de nada ni contaminó mi cerebro con ateísmo, fueron reflexiones propias y personales las que me llevaron a esa conclusión que hoy, diez años después, aún perdura. Del mismo modo, tampoco me hice comunista internacionalista ni sentí inclinación alguna por ir de putas tras escuchar al profesor de lenguaje de bachiller. Empecé a virar hacia la izquierda cuando comencé a interesarme por la política, en el segundo ciclo de la secundaria, y tanto el profesor de bachiller como la profesora de secundaria ni me reafirmaron en mis ideas ni me alejaron de ellas, simplemente me enseñaron a tener un punto de vista y a defenderlo. Es decir, si yo hoy soy de izquierdas ha sido por procesos de reflexión y de experiencia vital propios, no he sucumbido nunca a mentores, próceres o sujetos proselitistas ni he militado nunca zombimente en ningún partido u organización política. Así mismo, mi compañero catecúmeno, una persona inteligente sin lugar a dudas, tras recibir clase con el profe comunista no vaciló en sus convicciones cristianas, sencillamente siguió creyendo en los dogmas que le habían sido transmitidos en su entorno familiar y se limitó a disentir con el docente tanto abiertamente en clase como interiormente para sí mismo o comentándolo conmigo. Nadie le lavó el cerebro. Nadie me lavó el cerebro.

Ante esta experiencia propia, la conclusión que saco es que el Partido Popular, en su estrategia de desacreditación y criminalización de los sectores críticos con su gestión, ha puesto a sus cachorros a insultar a la inteligencia de los jóvenes cuyos derechos dicen defender, al obviar que las nuevas generaciones son menos vulnerables a ese adoctrinamiento en la escuela que denuncian gracias a su fácil acceso a la fuentes de información, de modo que pesa mucho más sobre su formación ético-política la influencia familiar que la del profesorado.

La idea de fondo de esta preocupación del PP por el adoctrinamiento, la opinión implícita, es una suerte de despotismo ilustrado según el cual piensan que los jóvenes son imbéciles y fácilmente estafables e influenciables a través de pancartas y consignas rimadas. De ahí que piensen que un cartel es doctrinario e ideológico por que confronta los grandes fastos e infraestructuras impulsadas por el PPCV en los últimos años con los recortes en sanidad y educación. Saben de sobra que, objetivamente, tal y como se ha constatado en España y en el extranjero, la causa de nuestra crisis endémica ha sido la construcción sin mesura y los delirios urbanísticos de nuestros ineficientes políticos. Intentan lavar sus sucias caras duras afirmando que esos argumentos son ideológicos y que atienden a la ‘estrategia desestabilizadora’ de la izquierda. Por lo visto para ellos no existe el votante de derechas arrepentido que se ha dado cuenta de lo que es un hecho y no una interpretación política. Pobres, ya despertarán.

Solidaridad Obrera

Encuentro en un libelo liberal, valga la cacofonía, la noticia de que los sindicatos mayoritarios y amarillentos, CCOO y UGT, también tendrán recortes y dejarán de percibir un buen montón de millones en concepto de subvenciones estatales para fines diversos. Me alegro. Otros no tanto, liberados (de currar), que entienden como sindicalismo agitar una banderita de plástico, vociferar en piquetes de huelgas absurdas y cobrar por “asesorar” en los procesos de despido individual y colectivo.

Parte de ese dinero que reciben lo destinan a cursos de formación para trabajadores, gestionados entre la patronal y los sindicatos (¿verticalidad? ¿dónde?) por la Fundación Tripartita. Una vez más los agentes del Estado del Bienestar garantizando un buen futuro para la clase obrera. Pues ahora es un buen momento para que la clase obrera deje de mirar al Estado como un tótem sagrado, ya que en las altas esferas se le trata como un punching toy.

El sindicalismo de clase mayoritario, que debería estar enfrente del poder y no bajo sus faldas, debe dejar de confundir la colectivización con vivir amamantado por un monstruo que dice representar al pueblo, pero que sólo es la estaca que usa el poder económico para ponernos la correa, atarnos en corto y azotarnos con ella.

Es por ello que, ahora más que nunca, un sindicato de clase que se precie de ello debería romper todo vínculo con el presuntamente garantista y corrupto Estado de Derecho socialdemócrata, y empezar a aplicar una verdadera Solidaridad Obrera en materia de defensa de los intereses de los trabajadores y de formación de los mismos, a través de actividades financiadas directamente por la misma solidaridad obrera, sin liberados sindicales con su tiempo ocupado en actos de partido y comisiones inanes varias.

Hay quien dirá que al retirar la subvención estatal para los órganos de representación sindicales se les dejará en posición de debilidad con respecto al poder financiero y empresarial. Y yo pregunto ¿no están ya en posición de debilidad, cebados, hipertrofiados y adocenados por un Estado títere? El sindicalismo del futuro debe ser internacionalista y de base, financiado por la base y para la base. Sin pactos que supongan el mal para la mayoría de la población con la promesa de un bien futuro más importante pero que en realidad supone el bien inmediato de una minoría acaudalada.

Los sindicatos de clase del futuro deben derrumbar las actuales estructuras anquilosadas e inútiles y alcanzar la horizontalidad que se precisa de ellos, con el fin de defender verdaderamente los derechos de los trabajadores a través de su conversión en sociedades obreras de ayuda mutua.

 

 

 

Balones fuera

Leo la siguiente noticia y me viene a la mente la melodía de Suspiros de España. “Los banqueros responsabilizan a los notarios de los abusos hipotecarios“. La pieza viene a decir que los bancos, que ofrecían préstamos hipotecarios muy por encima del valor real de la vivienda con el fin de ganar más con los intereses y, en caso de que salga mal la jugada, ganar siempre, culpan a los notarios y registradores de la propiedad por no controlar que las condiciones de los contratos no fueran abusivas. O sea, balones fuera. Yo timo, pero la culpa es tuya por no evitar que time.

Me viene a la cabeza Suspiros de España porque rara vez se asume en este país la responsabilidad de lo que pasa, ya que lo peor de este comportamiento es que se da en practicamente todos los cargos de responsabilidad. Algunos cabezabuques escorados a la derecha dirán que no, que esto es común a todos los individuos de la sociedad, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que somos malos y egoistas y todos hemos hundido el barco. El barco se ha hundido por los agujeros que se han hecho en el casco, no obstante unos le han hecho orificios más grandes que otros. El chaval que deja los estudios, se mete a la obra y se compra un BMW que cuando estalla la burbuja no puede pagar, solo es un descerebrado, un peón al que han alimentado con billetes todos los viernes ese espíritu de peón. Ese chaval no ha hundido nada más que a sí mismo.

Ese chaval, llegadas las vacas flacas, achaca su situación a sus propios actos. Se hace responsable de sus circunstancias desde el primer momento, y rara vez es capaz de vislumbrar la urdimbre tejida sobre su cabeza por los demiurgos que de verdad controlan la situación y son responsables de ella. Son esos demiurgos los que no se hacen cargo de su responsabilidad en este caos.

La banca echa la culpa a notarios y registradores por no poner coto a sus desmanes especulativos. Las cajas de ahorros echaban la culpa al Banco de España (ojo, que también tenía parte de culpa) por no controlar sus delirios inmobiliarios. Los políticos se echan la culpa los unos a los otros. El PSOE al principio negó la debacle, después la reconoció y la achacó a la crisis exógena, afirmaban que nada podían haber hecho. Inútiles. El PP, después, ante el insoportable olor del mojón que ellos mismos habían ayudado a moldear, echan la culpa a la herencia recibida del PSOE. En Catalunya, la derecha burguesa nacionalista de CiU echa la culpa a España de lo mal que va la terra, de ahí que se acuerden ahora del derecho a decidir. El plebiscito de CiU es la tierra que echa el perro con las patas de atrás para cubrir sus deposiciones.

En la piel de toro la práctica habitual es echar la culpa al de enfrente, o al de al lado, o al de atrás. Cuando la cosa se jode, la culpa es siempre de otro. Aquí nadie dimite, nos encanta retozar en nuestra propia mierda. En Europa el sentido ético y moral de los cargos públicos o de responsabilidad es mucho más elevado que en España, en los países del norte ante una conducta reprobable lo primero es la dimisión y después la presunción de inocencia. En España está extendida la idea de que dimitir de un cargo sólo por la mera imputación va en contra de la presunción de inocencia. Esto es típico para quien se siente privilegiado por el cargo que ocupa y cree que renunciar a él equivale a un castigo.

Todos nuestros peces gordos europeistas deberían fijarse más en esas conductas éticas y menos en la masticación de derechos que viene del norte cual ola de frío continental. Aunque antes deberíamos saltar esa barrera que enunció Baroja hace un siglo, según la cual “la tendencia general es hacer creer que lo grande en España podría ser pequeño fuera de ella y al contrario, por una especie de mala fe internacional”. O lo que es lo mismo: balones fuera.

Profesionales de la desinformación

Dimision de Camps - Nuria Romeral

Esta señora se llama Nuria Romeral. Su trabajo hasta mediados de 2011, entre otras cosas, era el de imponer en la televisión autonómica valenciana RTVV las directrices dimanantes del ex Molt Honorable president de la Generalitat, Francisco Camps. Nuria Romeral era la encargada de transmitir a la ya de por sí podrida dirección del ente público las pautas desinformativas que caracterizan a Canal 9, y responsable de utilizar la televisión pública como correa de transmisión de la propaganda rancia y la manipulación informativa del PP en la Generalitat.

Nuria Romeral es la que aconsejaba a Paco Camps que no aceptase preguntas cuando la mierda esparcida por ese ventilador llamado Gürtel salpicó los trajes de Camps, manchando esa imagen impoluta de hombre recto, honesto y pío que ella misma tanto se esforzó en transmitir. Estaba muy entregada a la causa del Curita, quizá comulgara con su política de púlpito y palco y viera en ella supuesta sinceridad de buen gobernante. Si es así, su ingenuidad no tiene límites. Aunque combinada con la ambición esa ingenuidad queda aguada.

La prensa de la cuerda del partido aseguraba que, cuando llegó, Fabra no prescindió de ella y de otros resonsables de comunicación de confianza de Camps. Cambio de “etapa”, comienza un “nuevo ciclo”, argumentaron . Cacota seguro. Sólo fueron las primeras purgas de un Ejecutivo sifilítico. No obstante, no estoy tan al corriente de los vaivenes de los genoveses valencianos para saber quién se lleva bien o mal con quién en la sede del PPCV. Tampoco importa mucho. No importa porque, con esa gente, tenga quien tenga la responsabilidad, los que salen jodidos son los ciudadanos.

Sin embargo Romeral debió hacer muchos méritos como jefa de prensa para alcanzar la secretaría de comunicación. Méritos que también debieron servirle para acabar dirigiendo Radio 9, excelente emisora donde los temas de mayor relevancia informativa, si afectan negativamente al PP, acaban enterrados a mitad de escaleta o, directamente, fuera de la misma.

Es muy posible que partiese de Nuria Romeral la orden de silenciar en la televisión autonómica el accidente de metro que el 3 de julio de 2006 mató a 47 valencianos, en un caso de negligencia mortal cuya responsabilidad aún hoy está pendiente de esclarecimiento.

Romeral, vocera de Camps, del Curita, del hombre de fe que tantísima importancia da a la piedad cristiana, decidió cubrir las informaciones sobre el accidente de metro con la visita del Papa a Valencia. Las tragedias bajo palio, señora. La Generalitat escurrió inicialmente el bulto pasándose por el forro los principios periodísticos de actualidad y relevancia informativa cubriendo la tragedia con un evento banal, cuya pretendida blancura ahora se está viendo rodeada por un sinfín de irregularidades que, otra vez, afectan a la misma Canal 9.

Pero bueno. Cambio de ciclo decían. Ahora RTVV tendrá que funcionar con 1.200 periodistas menos y todavía bajo el control goebbeliano del PP en la Generalitat. Y en la actualidad al frente de la Secretaría autonómica de Comunicación está Paula Meseguer, que fue jefa de prensa del PPCV en la etapa de Ricardo Costa como secretario general del partido. Vaya, savia nueva…

Juan Cotino y las rémoras

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Esta mañana, Juan Cotino, a la sazón presidente de les Corts y exconseller de Paco ‘Curita’ Camps, ha vuelto a reivindicar una mayor financiación para la Comunitat Valenciana. Al mismo tiempo, ha pedido al Estado que se condone la “deuda histórica”, que ha cifrado en 11.000 millones de euros y la cual ha asegurado que “no la debemos” porque eso es lo que ha dejado de percibir la Comunitat hasta 2012 debido a esa infrafinanciación que hasta la náusea reivindicaron con ZP mientras que con Rajoy se ha rebajado el tono.

Cotino es un personaje muy singular. Soltero empedernido y agregado del Opus Dei, da lecciones de ética y moral política, siempre a la sombra del crucifijo, desde su blog. Su filosofía parte de la expulsión de los mercaderes del templo para trasladar a esos mercaderes, y al mismo templo, a las instituciones públicas.

Este prohombre justifica su demanda de mayor financiación para la Comunitat en que el 80% del gasto se destina a Sanidad, Educación y Bienestar Social, convirtiendo en presunta virtud lo que es obligación de las administraciones públicas. Al mismo tiempo, se reafirma en la idea de que la causa de la deuda desbocada de la Comunitat Valenciana es la infrafinanciación, y “no la organización de la Fórmula 1 o de la Copa América, por mucho que otros estiren esos gastos hasta el infinito haciéndolos responsables de la totalidad de la deuda”, en sus propias palabras.

Y no le faltaría razón, si no fuera porque sus palabras rezuman demagogia, como es habitual en el Partido Popular valenciano. Es decir, obviamente estos fastos a los que hace referencia, y que aún hoy les enorgullecen, han supuesto bocados importantes en las arcas públicas. Pero lo que realmente reivindica Cotino es más dinero para transferirlo a su propia familia y a otras rémoras que han visto en la Comunitat Valenciana un tiburón ballena ideal del que extraer negocios y chanchullos de toda índole.

Porque el 80% se ha gastado en Sanidad, Educación y Bienestar Social, algo que Cotino seguro ve excesivo, ya que el 20% restante es a todas luces insuficiente para las rémoras, que se pelean e intrigan para obtener jugosos contratos públicos que a menudo se saltan los cauces reglamentarios para entrar en el campo de batalla del lobbying y el tráfico de influencias.

Innumerables son las irregularidades relacionadas con la transfusión de dinero público a las empresas de la órbita familiar de Cotino. A través de Sedesa, la familia de Cotino ha recibido millones en concepto de adjudicaciones para la construcción y mantenimiento de diversas infraestructuras. El clan Cotino también tiene intereses en el sector de la geriatría, hasta el punto de que, cuando estaba al frente de la Conselleria de Bienestar Social, intentó desviar subvenciones descaradamente a residencias participadas por su familia.

Don Juan Cotino es el paradigma del político valenciano, que reivindica la grandeza   de la Comunitat con el único objetivo de parasitarla de manera caciquil y, posteriormente, acusar de la decadencia y la ruina a la marginación a la que somos sometidos. Pero la realidad es que han sido pulmones como los de Cotino y otras rémoras los que inflaron la burbuja inmobiliaria que acabó por explotarnos en la cara a los ciudadanos.

Los farisoes

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Ayer las redes sociales hervían con un discurso encendido, emotivo, presunto aire fresco en un partido que huele a cerrado, ofrecido por la líder de las juventudes socialistas internacionales, Beatriz Talegón. El discurso se movió bajo el titular “¿Cómo pretendemos la revolución desde un hotel de 5 estrellas?”, y la alocución congració a mucha gente, incluidos diputados socialistas, mientras que entre otros, yo incluido, sólo ha suscitado recelo y rechazo ante lo que parece una intentona de la izquierda descafeinada, impostora e impostada de re encauzar el descontento social.

La primera de esas manifestaciones de recelo, y la mejor fundamentada sin duda, es la que ha servido de contrapeso en las redes al discurso de la joven líder socialista: la carta abierta de Julián Jiménez, profesor alicantino y ex militante del PSOE, que abandonó la formación porque vio un doble discurso, un doblepensamiento orwelliano que por un lado era parecido al que soltaba ayer la tal Talegón y por otro aprobaba reformas antiobreras y subía impuestos jodiendo a las clases populares.

Julián, indignado por ese doble discurso y esa farsa, abandonó el partido y comenzó a implicarse activísimamente en movimientos sociales como Stop Desahucios y demás protestas en defensa de lo público y contra la dictadura financiera. He ahí alguien con principios e ideales, y no como Beatriz Talegón, que si quiere que la creamos, dado que su discurso no va a conmover a sus líderes, socialdemócratas aburguesados y putas de la oligarquía financiera, lo que debe hacer es dimitir y volver a la calle, donde dice estar y muchos, lo siento, no nos creemos.

Pero no, Beatriz Talegón no renuncia, no dimite, sólo da un discurso presuntamente rebelde y transgresor desde una posición de alto liderazgo, casi ná, no dirige a las juventudes socialistas de Villarrobledo, es secretaria general de la IUSY. Su discurso sigue en la línea de lavado de cara del PSOE que iniciaron algunos jóvenes militantes con aquel vídeo en el que pedían perdón, tan aplaudido por la ex ministra de defensa, Carme Chacón, que supuestamente se postula como la renovación de los sociatas españoles. Pero no, seguimos sin creérnoslo, sois un zombi intentando convencernos de que no vais a masticarnos los sesos.

Yo, como Julián, no me lo creo. No me lo creo porque no les he visto condenar el indulto que dio Zapatero antes de salir al banquero Alfredo Sáenz, que hoy mismo el Supremo ha tirado para atrás (pero tranquis, que en este régimen hidra, usando la terminología de Elena Valenciano, ya está la otra cabeza, el PP, para frenar los efectos de ese recurso). No me lo creo porque el discurso que dan está vacío, Beatriz Talegón responsabiliza a sus líderes de lo que está pasando, y acto seguido reclama su trozo de pastel. En menos de 10 minutos la joven dirigente sociata pasa de reivindicar la revolución social y de exhortar a la rancia socialdemocracia a estar con la calle, con el pueblo, a reclamar que entre próceres y aspirantes creen una “escuela de políticos”. Patético. Ridículo. Pestilente.

No me lo creo porque deben varias decenas de millones a la banca, la misma banca que les ha condonado créditos, a cambio de salvarles el culo cuando el fruto de su especulación se pudre y vuelve venenoso. No me lo creo porque aprobaron una reforma laboral que se supone iba a servir para crear empleo pero que sólo permite aberraciones sociales como esta. Si fueran socialistas de verdad exigirían que las pérdidas de las empresas se pagasen con plusvalías y beneficios, no con costes laborales y EREs laboricidas.

La conclusión es que, si el discurso de Beatriz Talegón hubiera sido sincero, al finalizar el mismo debería haber presentado su dimisión pública y su baja en el partido. Porque si tras sus palabras sigue en su cargo, sólo hay dos explicaciones: o está vendiendo una moto que ya no estamos dispuestos a comprar, o es tan ingenua que piensa que sus superiores sociatas van a hacer caso de sus palabras y van a volver a los tiempos de Pablo Iglesias y la lucha social. Improbable. Bah, no me lo creo.

 

Cohecho: #MarcaEspaña

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Todo el asunto este de la financiación irregular del PP y Bárcenas y Suiza y toda la mierda a las finas hierbas sólo son síntomas de cómo está este sistema: podrido desde su fundación. Anteriormente, durante la dictadura, los contratos públicos iban por colegueo entre los empresarios que aspiraban a ellos y los prebostes que los concedían, es decir cohecho normalizado, que la autarquía vino de lujo a los adictos al régimen para prosperar. No obstante, al llegar la democracia con la “Transición” (sí, entre comillas, porque no hubo puta transición de una cosa a otra, simplemente se escondió la mierda debajo de la alfombra o en las cloacas del Estado, cañerías que siguen utilizándose hasta el día de hoy), esas prácticas siguen vigentes, pero menos, porque el ‘marco Constitucional’ que tanto llena la boca a los dirigentes actuales obliga a guardar las formas, no obstante de puertas (y de sobres) adentro las formas no se ven.

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Todo lo destapado hoy por El País en #lospapelesdeBárcenas demuestra varias cosas. La primera es que ha estado a la orden del día durante décadas el soborno por parte del sector empresarial y burgués para conseguir el favor de quienes dirigen las instituciones del Estado, un Estado que abominan esas mismas empresas con excusas neoliberales cuando se trata de controlar sus excesos, por que, ya se sabe, el papel del Estado neoliberal es rescatar y dar la cara por ellas.

Que Mercadona aparezca en esos papeles explica en parte el éxito del modélico empresario valenciano Juan Roig. El secreto de Roig para prosperar no es “trabajar más” como él decía, el secreto es saber a quien untar para expandir tus supermercados y mientras hacer tretas con los precios y la comunicación corporativa para parecer generoso.

También resulta clarificador que aparezca en esos papeles Juan Cotino, presidente de les Corts valencianes, y cuya familia es propietaria de Sedesa, empresa de servicios que ya ha recibido muchos favores del gobierno valenciano y que, a la hora de cobrar de la saqueada administración autonómica, es preferente sobre otras compañías no tan próximas al poder valensià.

También llaman la atención los pagos a Libertad Digital, del infame vocero cojo Jiménez Losantos, que acaba de ver la emergida de su propio fondo de reptiles. Estaba claro que el comunista converso en rata muerdemicros no trabaja gratis, que mantener al rebaño recogidico y furibundo es tarea agotadora y no está  ‘pagao’. El enano de española rodilla se ha marcado toda una excusatio non petita y ha dicho, primero, que podría tratarse de inversiones del partido en inserciones publicitarias, y después, por si no colase la excusa, que de haber recibido pagos inexplicables, los donarán a Cáritas. Bravo Federico, lo dicho, tu labor no está pagada.

El cohecho actual y la financiación irregular ya empezó a apuntar maneras cuando estallaron escándalos como la Gürtel (de hecho tres implicados aparecen en esos papeles del extesorero) o el Brugal alicantino, y sin olvidar el precedente en el bando sociata hace casi 20 años y su entramado de empresas. Toda esta ingente mierda que no para de brotar pone al descubierto lo que muchos ya sabemos y otros aún se niegan a ver: que la casta política gobierna para unos pocos y que el pueblo, engañado y manipulado por puercos como Losantos y por supuestos periodistas fariseos pero “de raza” como Gabilondo, avala ese gobierno oligárquico y antisocial.

Ahora, si se prueba todo esto de los papeles de Bárcenas, que salpican hasta al mismo presidente del Gobierno, al final el caradura de Alfonso Guerra puede tener razón y vamos a llegar “al límite de la fractura social”. Lo que no sabe Guerra es que de producirse ese estallido social cruento, él sería uno de los que caerían, que el Ministerio de la Verdad ya no funciona tan bien como antes y ya estamos hasta los cojones del doblepensar.

 

Generalitetes y tetas

Voy a empezar a darle uso a este blog de mierda comentando un par de noticias que me han llamado la atención.

Ayer publicaba la edición valenciana de El Mundo una pieza en la que se daba a conocer la “indignación” de la Generalitat por el programa de Callejeros de este viernes, que bajo el título de ‘Tetes y Tetas’ hacía un repaso a varios personajes anónimos de Valencia y Alicante, seleccionados por ser representativos de esa evolución hiperfrívola del cani de toda la vida. En la Comunitat abundan los canis, garrulos sempiternos que tienen su origen en los mocos de speed de los asiduos a la Ruta del Bakalao de los 90. Los tiempos de Chimo Bayo degeneraron en el hardcore tecno-basura de templos del exceso como la Central o la Masía, y los del Callejeros del viernes son la evolución ‘madurada’ de esos antiguos poligoneros, los tetes y tetas son narcisistas, cuidan su cuerpo y no se drogan, lo cual no quiere decir que tengan la mente en mejor estado que aquellos pioneros de la idiotez levantina.

En la Generalitat se quejaban de que el programa de la cadena Cuatro daba una imagen “estereotipada y sexista” de la juventud valenciana, y en ese sentido les acusaba de “generalización”. Yo a título particular quería decir a la Generalitat que no se preocupe por mí, que como alicantino no me sentí agraviado por el desfile de descerebrados que se emitió en ese espacio, soy consciente de la imbecilidad que ostentan muchos de mis coetáneos, de hecho uno de los participantes en el programa decía que leer antes de acostarse “es de peleles”, acto seguido se desnudaba en una discoteca para combatir infructuosamente el desdén y el rechazo de las mujeres… Por suerte, los jóvenes nos damos cuenta solos de esas cosas y no necesitamos que vengáis desde la Generalitat a decirnos que no somos así, ya sabemos que no somos así, idiotas.

Lo curioso es que, en el momento en que se publicó la noticia en El Mundo, a media tarde de este lunes, más abajo en la misma página había otra pieza que recogía una queja al Síndic de Greuges -el defensor del pueblo valenciano- en la que se denunciaba el contenido sexista de un reportaje de Canal 9, el canal autonómico de la Comunitat Valenciana dependiente de la Generalitat (por ahora), en relación a la difusión en el referido programa de “estereotipos y valores basados en el cuerpo y la imagen” por, al parecer, “educar a las menores para ser objetos sexuales”. La Generalitat se indigna por el sexismo con el que tratan a la juventud valenciana en Cuatro, pero no controla contenidos mucho peores, al estar involucrados menores de edad, emitidos por el canal autonómico en el que es patente desde hace años el control político que ejercen sobre él. Control político, claro, si el resto de la programación es mierda no les preocupa.

La conclusión que saco yo de esto es que el PPCV, al frente de la Generalitat, rechaza la imagen que da de la juventud valenciana una parte de su electorado joven. Porque esa gente de cerebro inerte que aparecía en el programa de Callejeros, de tener inquietudes políticas, vota a la derecha, la misma derecha fanfarrona que promociona Alicante con un eslogan como “Guapa Guapa Guapa” (esto es verídico, por si alguien de fuera lee esta mierda). Esa derecha frívola que se gasta millonadas en fastos y gilipolleces horteras.

Al ver ahora estas cosas me acuerdo de lo que me comentó un colega hace años, poco después de unas elecciones municipales. Mi amigo me contó que, en un colegio electoral de Valencia ciudad, coincidió al entrar con dos especímenes de los arriba descritos, y uno le preguntó al otro: –léase sin tildes y ‘k’ en vez de ‘q’– “nano, ¿tú a quién le vas a votar?”, a lo que el otro le contestó “al PP tío, ¡qué va a traer la Fórmula 1!”. Señores peperos de la Generalitat, no se indignen por algo que ustedes mismos han engendrado con sus políticas de huevo de pascua: la cáscara bien bonita y arreglada mientras el interior está vacío y seco.

El hijo de puta menos preparado de la historia

Hola, benvingut sigues ser humano o perro superdotado y con conocimientos de ofimática. He abierto esta bitácora para expresar mis ideas intrascendentes, comentar la actualidad de los podridos mass media y sus vínculos con la muchedumbre (oclocracia guapa guapa) y, en resumen, establecer mi propia tribuna ridícula y por amor al arte.

Este no va a ser el único blog en el que vomite frustraciones. Mi intención es crear otro con mi señora, ya que ambos estamos licenciaditos en periodismo y sin una puta oportunidad para desempeñar este oficio que estudiamos por vocación. En ese otro blog narraremos nuestras experiencias como integrantes del colectivo al que se refiere ese aforismo de reciente acuñación y que a muchos ya nos quema la sangre: “la generación más preparada de la historia”.

¿Qué es eso de “más preparada de la historia”? ¿Quién se cree que somos la remesa de humanos más preparada? ¿Por qué dicen eso de nosotros? Los alumnos de hace décadas aprendían y recitaban versos de Espronceda y Quevedo, y de hecho sabían quienes eran esos dos. Ahora podemos recitar escenas de Los Simpson, y nuestros recursos mnemotécnicos están supeditados a recordar, aunque no queramos, la letra del Danza Kuduro.

Las generaciones mayores que se refieren a nosotros como “los más preparados”, lo hacen en la mayor parte de los casos por demagogia. Los unos para recriminar que se deje ir por el sumidero nuestro cuestionable talento (talento colectivo, ojo, que siempre han habido y habrán lumbreras), y los otros para esgrimirlo con afán electoralista y cínico, ya que jamás dejarían que decidiéramos nada, cualquier puesto de responsabilidad que tenga un joven ahora mismo estaría subordinado a la madurez que da la experiencia. Ya se sabe, en toda manada manda el gran león viejo hasta que el joven adquiere la envergadura necesaria.

No obstante, pocos se han parado a pensar que ha sido esa experiencia la que ha hecho que nos vayamos a tomar por el culo, hablando mal y pronto. La experiencia es, al fin y al cabo, hacer lo que se ha hecho siempre, y aquí la tónica general ha sido que cuatro bussines men de dilatada carrera lo rapiñen todo. El “¿en su posición tú no harías lo mismo?” ha hecho que muchos diletantes intentasen sacar oro del ladrillo, que montasen una vaca que ya estaba aguantando el peso de varios orondos promotores, y que todos juntos le partiesen las patas a la vaca mandando al carajo miles de casas vacías y gente en el paro. Los orondos promotores, sin embargo, ya habían tenido tiempo de colocarse mullidas colchonetas ante la previsión de que la vaca acabase jodida.

En este tiempo de crisis, el joven que prospera es el que sonríe mientras aparta la barriga del orondo hombre maduro de negocios con el objetivo de chuparle la pinga con fruición. Debes ser una pequeña caparra dócil con la lengua muy negra de chupar culos para que las garrapatas viejas te dejen acercarte a parasitar tu cuota de sociedad.

Los que dirigen el destino de la sociedad han imprimido en ella el afán desmesurado de consumo y han fomentado la cultura económica del maná, según la cual la mejor forma de ganarse la vida es la que más dinero te dé, sin pensar en que la mayoría de veces eso se tradcuce en “pan para hoy y hambre para mañana”. El sistema económico que ahora ha dejado seis millones de parados y deudas a cada paso es el mismo sistema que lleva el drogadicto: conseguir dinero para colocarse ahora, y ya si eso mañana pensar en la manera de conseguir dinero para colocarse otra vez. Sin embargo, esos drogadictos que nos han llevado a esta situación han utilizado esa fuente de financiación que creían sin fin en su propio beneficio, no en beneficio de la sociedad; pero cuando se reclama el pago de la deuda: la deuda es de todos.

Esto al final acaba siendo una obviedad que sólo provoca mal humor, mala hostia que fluye y se exterioriza mejor con un vaso de tubo en la mano. Pero no pone de mala hostia porque se socialicen las pérdidas mientras los beneficios viajan en primera clase de paraíso fiscal en paraíso fiscal, sino porque aunque la gente sabe que está pasando esto, se dejan llevar por la maldita propaganda del sistema y terminan apoyando una y otra vez a los mismos hijos de rata que anteponen el enriquecimiento privado al bienestar público.

Mientras tanto, el fútbol es Trending Topic, se sigue censurando a quien banaliza y baja a la altura de la tierra conceptos religiosos que huelen a rancio, y la mentira del bipartidismo sigue haciendo que la gente se mueva en círculos en el mismo corral de siempre, en vez de avanzar de una puta vez.

Pues eso, bienvenidos a este blog de mierda para una España idiota.